En diciembre recibimos un petición especial. ¡Una tarta de la Guardia Civil! Tenemos que reconocer que el encargo nos pilló completamente por sorpresa aunque, como siempre, le pusimos muchísima ilusión. Tuvimos encendidos debates acerca de cómo diseñar esta tarta; que si un cuartel, un motorista, un tricornio o un patrullero... Al final, después de darle muchísimas vueltas, acordamos que el modelo de la gorra Teresiana de la Guardia Civil podía servirnos de base perfecta para la tarta.
Por supuesto no podía faltar un guardia en posición de firme y el famoso lema del Instituto Armado.


